Sabés qué pasa? Vos no te das cuenta cuando estoy triste. Simplemente pensás que me enojo o quizás no te importe. Quizás yo expreso mal la tristeza y parezca que estoy ofendida o enojada, quizás no sé cómo explicar la tristeza o como explicar que a veces mi alma, mi interior o mi corazón están llorando.
Te admito que soy una persona cerrada y a la que le cuesta expresar sus sentimientos, pero también te admito que les presto mucha atención a los demás, que me preocupa más el bienestar de los demás que el mío propio. Y por eso me pongo triste. Porque ser condencendiente con los demás significa que nadie lo va a ser conmigo. Que me vuelvo invisible, aburrida, retraída.
Que sé que de acá no caigo bien, que de allá aburro. Que pasar el tiempo conmigo pareciera lo mismo que pasarla solo o con una pared o con una carga. Quizás sea porque yo no me caigo bien... No lo sé.
Pero cómo expresarte, cómo decirte, cómo hacerte entender que lo único que quiero es que alguien me mire un poquito más. Que alguien me quiera un poquito más. Cómo decirte todo esto sin parecer débil. Sin necesitar a alguien...
Decime cómo puedo ser alguien que quieran los demás... O cómo puedo ser alguien que necesite a otra persona a su lado pero también estar sola.
Decime cómo puedo decirte todo esto sin soltar lágrimas, sin que mi interior se caiga a pedazos.
Decime cómo puedo hacerte entender todo lo que pienso o siento manteniéndome un poquito en pie.
O decime como dejar de mirar a los demás y mirarme a mí, quererme a mí. No mirarme al espejo y pensar... ¿Qué es esto?
Decime cómo dejar de mirarte, pensarte y cómo puedo dejar de sentirme sola.
jueves, 23 de noviembre de 2017
Perdón si mi mente queda en blanco
Suscribirse a:
Entradas (Atom)