Vi , como si lo viera en cámara lenta, el pétalo de la rosa caer a lo que para él era un vacío. Me pregunté qué sería una rosa sin sus pétalos y en ese momento me sentí infinitamente vacía como creí que estaría la flor.
Acaricié con el dedo índice el pétalo que tan frágil y natural me parecía. Sentía que en cualquier momento se rompería y dejaría de ser un pétalo. Pero... ¿de qué servía si no estaba unido a su flor o si no formaba una nueva flor?
Apoyé ambas manos sobre la tierra húmeda y sentí el frío atravesar mi piel junto con el dolor. Los recuerdos, la impotencia. Ese sentimiento con sabor amargo que te cierra la garganta como si fuese un gran nudo, se apoderó de mí. Atrapé la tierra entre mis dedos en un intento de hacerle daño al suelo y mordí mi labio inferior.
"No debo llorar. No debo". Me repetí una y otra vez. Sin embargo, mi interior me traicionó y de mis ojos comenzaron a emanar crueles lágrimas. De mi boca surgió un leve gemido de desesperación. Solo quería gritar y llorar, pero también quería levantarme, con la cabeza en alto, y seguir caminando. Como si nada pasara.
Las piedras que interrumpen el camino, cada vez más grandes, me impedían pasar así que solo me dejé caer, llorar y lamentar.
Abrí los ojos y me miré al espejo. Miré mi rostro libre de lágrimas. Mi semblante serio, mis ojos vacíos me devolvieron la mirada y finalmente me encaminé hacia la salida de mi casa. Lo que en mi interior pasaba, yo no lo iba a dejar salir a la luz.
martes, 17 de septiembre de 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
Próximo adiós.
Quizás no veas mis lágrimas surcar mis ojos y bañar mis mejillas, pero ellas recorren mi interior y tocan mi corazón haciendo que el mismo se me encoja de dolor y miedo. Te vas a ir pronto y vas a dejar un vacío en tu camino. Quizás vos le hagas compañía a él o él a vos... y aunque yo no demuestre mucho, los llevaré siempre en el recuerdo y en mi corazón.
jueves, 1 de agosto de 2013
Entre lágrimas
Escrito por Puppii Bundo.
Intenta ser fuerte, aunque en realidad creo que es tan frágil como un cristal.
Se abraza a sí misma, intentando que su cuerpo siga unido, pero por dentro sabe como poco a poco se desmorona y se rompe.
Inhala bocanadas de aire en silencio, rogando por un poco de paz y comprensión, pero nadie hace caso a sus súplicas, ya que en realidad no salen palabras de su boca.
Se tortura mentalmente, observando por la ventana de su cuarto la fría noche que se entremezcla con una pequeña lluvia.
Una pregunta la consume, hasta el punto de no dormir por las noches:¿Por qué sufro sin saber la razón?
Con la poca fuerza que le queda intenta ponerse en pie, pero al intentarlo, siente que su cuerpo está más marchito que nunca, por lo cual vuelve a caer de rodillas al suelo.
Las lágrimas calientes se deslizan desde sus ojos, rojos e hinchados, hasta sus mejillas blancas y desmejoradas.
Finalmente se rinde, y se tiende en el frío piso de mármol, dejando que el dolor ceda y lleguen los gritos de dolor.
Puede escuchar sus propios alaridos agónicos, pero son tan fuertes que hasta ella misma se aturde y no les presta atención, ignorando por completo como comienza a sentirse mareada, hasta el punto de desmayarse.
Si quieren leer más de lo que ella escriben, pasen por:
http://puppiibundooficial.blogspot.com.ar/
Intenta ser fuerte, aunque en realidad creo que es tan frágil como un cristal.
Se abraza a sí misma, intentando que su cuerpo siga unido, pero por dentro sabe como poco a poco se desmorona y se rompe.
Inhala bocanadas de aire en silencio, rogando por un poco de paz y comprensión, pero nadie hace caso a sus súplicas, ya que en realidad no salen palabras de su boca.
Se tortura mentalmente, observando por la ventana de su cuarto la fría noche que se entremezcla con una pequeña lluvia.
Una pregunta la consume, hasta el punto de no dormir por las noches:¿Por qué sufro sin saber la razón?
Con la poca fuerza que le queda intenta ponerse en pie, pero al intentarlo, siente que su cuerpo está más marchito que nunca, por lo cual vuelve a caer de rodillas al suelo.
Las lágrimas calientes se deslizan desde sus ojos, rojos e hinchados, hasta sus mejillas blancas y desmejoradas.
Finalmente se rinde, y se tiende en el frío piso de mármol, dejando que el dolor ceda y lleguen los gritos de dolor.
Puede escuchar sus propios alaridos agónicos, pero son tan fuertes que hasta ella misma se aturde y no les presta atención, ignorando por completo como comienza a sentirse mareada, hasta el punto de desmayarse.
Si quieren leer más de lo que ella escriben, pasen por:
http://puppiibundooficial.blogspot.com.ar/
sábado, 20 de julio de 2013
La verdadera y cruel historia de los delfines
Es muy cruel que le hagan esto a los delfines. Por más hermosos que sean, ellos no merecen lo que viven.
lunes, 15 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
Máscaras
Hay días que duele el alma, duele el corazón y duele algo que no sabemos que tenemos. Nos da miedo mostrarnos como somos en una sociedad que juzga hasta la más mínima miga que puedan encontrar. Las lágrimas saladas buscan salir para encontrar un alivio que está perdido y los temblores quieren recorrer el cuerpo de cada persona para poder demostrar la desesperación, el miedo y el temor. Sin embargo, el maquillaje sirve para cubrirnos de aquellos que nos quieren dañar, sirve para aparentar ser alguien que no somos hasta encontrar a una persona que pueda romper todas esas máscaras y con la que podamos ser quien de verdad queremos ser... porque el verdadero amor es a cara limpia.
martes, 9 de julio de 2013
Tu voz y mi alma
Recuerdo cuando te recostabas en el banco y te llevabas un libro con vos. Recuerdo cuando leías esas bellas palabras para que el viento te escuchara y recuerdo como te detenías para oír una respuesta de la naturaleza.
Tu voz dulce resonaba en mis oídos y recorría mi cuerpo vacío hasta llegar a mi corazón para llenarlo con la pasión de tu lectura. Cuando, a veces, te parabas para acariciar el banco, las hojas muertas o los árboles que te rodeaban, sentía como si acariciaras mi alma, porque eras una de las pocas personas que sabía que estaba ahí. Y cuando te fuiste, cuando no volviste más, yo sentí que me fui con vos, porque estaba atado a tu voz y a tu corazón.
Cuando fuiste libre, mi alma fue libre.
Ana Frank y Rachel Corrie.
Fui a ver una obra realizada por un grupo de teatro independiente. La obra se llama "Dos mujeres en el viento: Ana Frank y Rachel Corrie", una obra realmente fuerte e impresionante. Me sacó lágrimas y me hizo estremecer ante los gritos de dolor de cada personaje.Son fantasmas que quedan rondando en nuestro mundo para recordarnos que la historia existe para que no la repitamos.
Para los que no sepan, Rachel Corrie fue una activista estadounidense, miembro del ISM (Movimiento Internacional de Solidaridad), aplastada por un bulldozer del ejército israelí en Palestina mientras protestaba contra las actividades de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) en la Franja de Gaza.
Rachel Corrie
En la última carta a su madre, Rachel Corrie le había escrito: "Esto tiene que terminar. Tenemos que abandonar todo lo otro y dedicar nuestras vidas a conseguir que esto se termine. No creo que haya nada más urgente. Yo quiero poder bailar, tener amigos y enamorados, y dibujar historietas para mis compañeros. Pero, antes, quiero que esto se termine. Lo que siento se llama incredulidad y horror. Decepción. Me deprime pensar que esta es la realidad básica de nuestro mundo y que, de hecho, todos participamos en lo que ocurre. No fue esto lo que yo quería cuando me trajeron a esta vida. No es esto lo que esperaba la gente de aquí cuando vinieron al mundo. Este no es el mundo en que tú y mi papi querían que yo viviera cuando decidieron tenerme".
El domingo 16 de marzo de 2003, con siete compañeros del Movimiento Internacional de Solidaridad -jóvenes británicos y estadounidenses- Rachel se plantó ante un bulldozer del Ejército israelí que se disponía a derribar la casa de un médico palestino de Rafah. El bulldozer la arrolló destrozándole el cráneo, las piernas y todos los huesos de la columna. Tenía 23 años.
Ana Frank
•"2 de junio de 1942
Espero poder confiártelo todo como aún no lo he podido hacer con nadie, y espero que seas para mí un gran apoyo."
•"Querida Kitty:
¡Me han vuelto las esperanzas, por fin las cosas resultan! Sí, de verdad, todo marcha
viento en popa! ¡Noticias bomba! Ha habido un atentado contra Hitler y esta vez no han sido los comunistas judíos o los capitalistas ingleses, sino un germanísimo general alemán, que es conde y joven además. La «divina providencia» le ha salvado la vida al Führer, y por desgracia sólo ha sufrido unos rasguños y quemaduras. Algunos de sus oficiales y generales más allegados han resultado muertos o heridos. El autor principal del atentado ha sido fusilado."
•"Las personas libres jamás podrán concebir lo que los libros significan para quienes vivimos encerrados."
•"Nunca creeré que los poderosos, los políticos y los capitalistas sean los únicos responsables de la guerra. No, el hombre común y corriente, también se alegra de hacerla. Si así no fuera, hace tiempo que los pueblos se habrían rebelado."
•"Afuera no hay canto de pájaros, y dentro un silencio sofocante se cierne sobre todos y todas las cosas, y parece arrastrarme hacia un abismo."
•"Mientras puedas mirar al cielo sin temor, sabrás que eres puro por dentro, y que, pase lo que pase, volverás a ser feliz."
•"El papel es mas paciente que los hombres."
•"Tengo la sensación de ser un pájaro enjaulado,al que han arrancado las alas violentamente, y en la más absoluta penumbra, choca contra los barrotes de su estrecha jaula al querer volar."
•"Asombra que yo no haya abandonado aún todas mis esperanzas, puesto que parecen absurdas e irrealizables. Sin embargo, me aferró a ellas, a pesar de todo, porque sigo creyendo en la bondad innata del hombre."
•"A Peter le cuento cosas con gran facilidad, que a otros nunca les cuento. Así, por ejemplo, le he dicho que más tarde me gustaría mucho escribir, e incluso ser escritora, o al menos no dejar de escribir aunque ejerza una profesión o desempeñe alguna otra tarea."
•"Cuando estoy callada y seria, todos piensan que es una nueva comedia, y entonces tengo que salir del paso con una broma, y para qué hablar de mi propia familia, que en seguida se piensa que estoy enferma, y me hacen tragar píldoras para el dolor de cabeza y calmantes, me palpan el cuello y la sien para ver si tengo fiebre, me preguntan si estoy estreñida y me critican cuando estoy de mal humor, y yo no lo
aguanto; cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y al final
termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro,
buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser... si no hubiera otra gente en este mundo."
•"Quiero que algo de mí perdure después de la muerte."
La imagen es de Shmuel, de "El niño con el pijama de rayas". No creo que haya que explicar mucho más acerca de él.
domingo, 7 de julio de 2013
La sombra
Una recopilación de algunas frases del libro La Sombra, de John Katzenbach.
"Debes ser suficientemente valiente para mirar sin temor el cañón de tu arma y no simplemente tragar un puñado de píldoras y abandonarte suavemente al sueño eterno."
"Está bien morir por una buena causa aunque todavía no haya tenido tiempo de vivir."
"Cuando llegué a la mesa donde estaba el hombre de la SS, ¡vi que era un doctor! ¡Un doctor! ¿Cómo un médico podía hacer aquello? Me preguntó cuántos años tenía y yo dije que dieciséis. Pensó un momento y luego empezó a alzar la mano. Supe que señalaría a la izquierda, así que añadí rápidamente: pero soy electricista. Se me quedó mirando y expliqué que mi padre era electricista y yo su ayudante, pero que me lo había enseñado todo, entonces él debió pensar que podría ser útil, y señaló a la derecha.
— ¿Sabía usted...?
— Nada. Nada en absoluto. Mentí y viví."
"Murieron centenares de miles de personas. El asesinato era tan corriente como la salida del sol por la mañana y su puesta por la tarde. El asesinato era rutinario, regular, como el horario de un tren."
"Debes ser suficientemente valiente para mirar sin temor el cañón de tu arma y no simplemente tragar un puñado de píldoras y abandonarte suavemente al sueño eterno."
"Está bien morir por una buena causa aunque todavía no haya tenido tiempo de vivir."
"Cuando llegué a la mesa donde estaba el hombre de la SS, ¡vi que era un doctor! ¡Un doctor! ¿Cómo un médico podía hacer aquello? Me preguntó cuántos años tenía y yo dije que dieciséis. Pensó un momento y luego empezó a alzar la mano. Supe que señalaría a la izquierda, así que añadí rápidamente: pero soy electricista. Se me quedó mirando y expliqué que mi padre era electricista y yo su ayudante, pero que me lo había enseñado todo, entonces él debió pensar que podría ser útil, y señaló a la derecha.
— ¿Sabía usted...?
— Nada. Nada en absoluto. Mentí y viví."
"Murieron centenares de miles de personas. El asesinato era tan corriente como la salida del sol por la mañana y su puesta por la tarde. El asesinato era rutinario, regular, como el horario de un tren."
miércoles, 3 de julio de 2013
El dolor de decir adiós
Siento un nudo en mi garganta que amenaza con explotar. Siento un agujero en el pecho que me suplica por algo que no se. Me dan ganas de llorar a todo momento y no sé donde ocultarme. Mi cuerpo tiembla en busca del llanto, en un vano intento de aliviar mi alma…
Sé que me muestro fría y dura, pero la verdad es que por dentro siento mi frágil corazón. Ruego por un abrazo consolador que sé que no va a llegar nunca más, y sueño con sostener esa mano que nunca más me va a acariciar. Extraño sus palabras, sus labios, sus susurros y hasta sus caprichos. Extraño verlo reír y llorar, extraño verlo enojado conmigo. Lo extraño a él, pero nunca más me va a acompañar.
Ha pasado un año desde su partida, pero sigo sufriéndola como el primer día. Ya no me muestro de la misma manera con nadie, ni me abro a las personas. Soy como un ataúd que encierra el cuerpo que nadie quiere ver, o en este caso, mi interior. Todos hablan por demás, porque todo lo que dicen yo no lo quiero escuchar y porque tienen boca para usarla. Solo quisiera escuchar su voz diciéndome que todo va a estar bien, o solo quisiera alguien que me acompañara en mi silencio. Las personas están hechas para hablar y dar consejos cuando no son pedidos o cuando se está demás.
Me duele, me duele y me va a seguir doliendo. Yo nunca elegí vivir sin él, y entonces… ¿por qué se fue? ¿Por qué me dejó sola en este mundo tan cruel? Así es como me siento, sola, profundamente sola.
Si tan solo pudiera verlo una vez más. Si tan solo… pudiera estar con él una vez más. Se fue dejando un vacío profundo en mi interior, y cada día que pasa, lo extraño aún más. No aprendo a vivir sin él, sin sus recuerdos, sin sus “te amo”.
Me tiemblan las manos y me ahogo en un profundo llanto que no quiero soltar. ¿Y si nadie me vuelve a querer como lo hizo él? ¿Y si estoy destinada a vivir sola por el resto de mi vida?
No quiero un reemplazo… ¡lo quiero a él!
Me siento sola, sola, demasiado sola… y aunque hoy no esté a mi lado, siempre lo voy a amar.
Ya… ya no puedo… no puedo escribir… Me ahogo en este llanto que me desespera y me llena de temor. Me tiembla el cuerpo y me duele el corazón más que nunca… por favor, por favor… ¡que pare!
No quiero estar más sola, no quiero… volvé… ¡volvé!
lunes, 1 de julio de 2013
Pensando en la muerte
“Tantas veces me pregunté qué sentiría ante la inevitable muerte de un ser querido. Hoy me sigo preguntando lo mismo. Sí, no puedo decir que a lo largo de mis pocos años de vida no se me haya muerto un abuelo o una abuela. La realidad es que cuando murieron mis parientes yo era muy chica, podría decir que era un bebe, por lo que no tengo recuerdo de ellos y no sé lo que es sufrir la muerte de un ser querido. Tengo mucha suerte.
Soy consciente de que por más que te esfuerces mentalmente para afrontar el próximo fallecimiento, en realidad nunca vas a estar preparado.
Es algo a lo que le tengo un poco de miedo, porque siento a la muerte demasiado cerca. Tengo varias posibilidades de reacción. Puedo llorar silenciosamente o abiertamente, o puedo, como suelo acostumbrar, a quedarme callada y solo mirar mientras las lágrimas me recorren por dentro abrazando y enfriando mi corazón de hielo.
Eh llegado a considerar que cuando una desgracia empieza es difícil que termine. Siempre, de algún modo u otro, vuelve para recordarme que no todo es color de rosa, para recordarme que el sufrimiento es algo que acompaña a la vida.
¿Cuántas cosas malas se pueden sufrir? Y lo más importante, ¿cuánto puede aguantar una persona? La respuesta es relativa e infinita, lo sé.
Cuando pienso en la muerte siento mis manos temblar, recordándome que estoy viva, pero que nunca sé por cuánto tiempo. Y, creo, que es lógico temerle a la muerte, ¿verdad? Quiero decir… que a pesar del inevitable sufrimiento o la inevitable tristeza, la vida es tan bella y sorprendente en todos sus aspectos que siento que no me dan los ojos y el tiempo para verlo y vivirlo todo”.
Dejo caer mi lápiz sobre los textos de la universidad que esperan a que termine de leerlos, pero, yo me siento con ganas de otra cosa. A veces siento que la vida es tan corta como para andar estudiando siempre, pero la verdad es que es algo tan necesario y a la vez enriquecedor que, considero, no se valorar la posibilidad que tengo de estudiar, de leer, incluso de ver y sentir…
Es de noche y mis familiares duermen. Tomo mi celular, conecto los auriculares y pongo una carpeta de música que siempre logra tranquilizar a mi alterada alma.
Las tonadas dulces y limpias del piano, de temas de Yiruma, comienzan a llenar mis oídos.
En la penumbra de la noche, iluminada solo por una pequeña lámpara, me dedico a danzar y a moverme al compás del piano. De izquierda a derecha con un leve giro de por medio. Me siento liviana y ligera, como si supiera bailar.
Quiero disfrutar del pequeño momento de soledad en el que puedo hacer lo que quiero y sentirme original y fresca. Es un momento perfecto que es interrumpido para ser más perfecto.
En medio de mi baile, una brisa fresca me remueve el pelo y sé lo que viene a continuación. Es algo cotidiano.
Se para frente a mí y me saca los auriculares. Se los pone para ver qué escucho y esboza una sonrisa burlona.
— ¿Terminaste de hacer el ridículo? —pregunta en un susurro, reprimiendo su sonrisa.
— No— digo intentando sonar molesta, para luego sacarle la lengua a mi chico.
Él es mi vecino en el edificio. Vive debajo de mi departamento y su patio da a dos de las ventanas de mi casa. Una es la del comedor y la otra, la de mi habitación.
Desde que empezamos a salir a escondidas, él se escabulle de vez en cuando a mi casa. Coloca una escalera y simplemente se mete por la ventana que yo dejo abierta. No somos una pareja oficial propiamente dicha, pero así como estamos, nos entendemos y todo marcha bien.
Se ríe al verme sacar la lengua. A continuación coloca uno de los auriculares en mi oreja y me toma con su mano derecha por la cintura y con la otra toma mi mano derecha. Lo miro interrogante y él vuelve a sonreír de forma traviesa.
La música del piano sigue sonando y comienza a moverse y a obligarme a bailar junto a él. Me dejo llevar y nos movemos juntos con libertad, torpemente porque en realidad ninguno sabe bailar, pero perfectamente juntos.
Me apega a su cuerpo y acerca su boca a mi oreja libre.
— Me gusta que hayas encontrado algo que borre la tormenta de tu cabeza.
¿Tormenta? ¿Qué tormenta? Bueno, quizás soy un poco… caótica con mis pensamientos y mi humor, pero no me creo tormentosa.
Meneo la cabeza y evito contestar, de todas formas, no va a servir de mucho. Él me conoce.
Seguimos danzando en silencio con la música acompañando nuestros propios pensamientos. Yo sé que me está dando mi tiempo de silencio.
— ¿En qué estabas pensando? —pregunta finalmente.
Medito un segundo y luego suspiro largamente. Él, sin soltarme, se encamina a una silla y me hace sentar en su regazo, y sin embargo, no quita la música.
Apoyo mi mentón en su hombro de la oreja libre y le rodeo el cuerpo con mis brazos.
— Epa, tiene que ser algo muy profundo para que me abraces —bromea. Sé que bromea.
Comienzo a soltarlo y a mirarle con reproche a pesar de todo.
— No, no me sueltes —pide—, por favor.
Volvo a mi postura de antes.
— En la muerte —respondo por fin. Se mantiene en silencio y yo prosigo—. Este año por lo menos se avecinan dos muertes seguras. Y no sé cómo voy a reaccionar al respecto.
Siento su mano comenzar a recorrerme la espalda en suaves caricias.
— No es algo agradable, y duele. Pienses cuanto lo pienses, siempre duele. Solo que… al final, te acostumbras a vivir sin ellos. Te resignas a seguir con la vida.
Volvo a suspirar profundamente.
— Es algo tan relativo. Yo podría morir tranquilamente mañana y… ¿entonces, qué?
Siento como frunce el ceño y los labios. Aparto mi cabeza y lo miro extrañada.
— ¿Qué? —pregunto con desconcierto.
— Todavía no viví todo lo que quiero vivir junto a vos para que te vayas mañana —responde dejándome una vez más sin palabras—. Pero supongo que si uno vivió todo lo que quiso en algún momento se aburre de vivir, o sufre por vivir, que es peor. Entonces la muerte sería como una bendición, no lo sé.
Se encoge de hombros como si nada y yo sigo mirándolo, algo atontada por sus palabras dichas anteriormente. No es de expresarse tanto y cuando hace o dice algo profundo que devela sus sentimientos, me sorprende. Lo prefiero así.
Se inclina y besa la comisura de mis labios.
— Creo que es mejor que ya me vaya —dice a pesar de demostrar lo contrario con su cuerpo porque me aprieta más a él.
Frunzo los labios en señal de disgusto aunque nunca voy a admitir frente a él que no quiero que se marche.
Se ríe silenciosamente al verme.
— Sé, aunque no lo digas, que no querés que me vaya. Soy adorable —alardea.
— Eso te gustaría. Pero, no, no es así —bufo.
— Sí, claro.
Le saco la lengua y su sonrisa se amplía más. Es encantadora.
— Me voy a ir porque mañana trabajo, pero como te dije, todavía me falta mucho para vivir con vos y molestarte. El día que te dejes de sonrojar quizás te deje ir.
Osea, nunca, siempre me sonrojo.
— Tonto —murmuro.
Me guiña un ojo y besa lentamente mis labios.
— Seguí bailando que me gusta verte hacer el ridículo –me gasta
Lo golpeo suavemente en su brazo.
— Chau, chau, andate —Lo echo con fingida ofensa y mi ceño fruncido.
— Si te levantaras de encima de mí, quizás podría.
— Si me soltaras, seguro. Y de paso te saco a patadas.
Ríe entre dientes y me vuelve a besar.
— Hasta mañana —saludo cuando ya está bajando las escaleras.
— Me voy a asegurar de eso —declara.
Rodeo los ojos, sonrío y me vuelvo a sumir en mis textos de facultad.
Volviendo a nacer
Hoy vuelvo a nacer con un nuevo blog donde depositaré mis palabras y mis pensamientos, esta vez, para mí misma. Si vos, lector, gustás de leer mis palabras, serás más que bienvenido. Espero poder sacarte una sonrisa de tu rostro de ves en cuando.
Doy comienzo a este blog con unas palabras que escribí en el 2010 en un blog antiguo. No quise cambiar nada porque me pareció que perdería ese toque especial, ese toque que le pude dar en ese año, cuando mis pensamientos algo más que locos, se transformaron en este pequeño texto.
Naciendo en este mundo
"Se dice que cuando un niño/a
nace, un ángel cae del cielo, un milagro comienza y mayormente una alegría se
le añade al mundo. Es dar la primera respiración, pero sobre todo es el primer
sufrimiento, y el primer dolor. Una buena pregunta sería el por qué apenas
nacemos, sufrimos. Nos despojan del acogedor paraíso dentro del vientre de
nuestros dioses, de nuestros antepasados. De nuestras madres.Se dice que cuando
un niño/a nace, lo hace para luego intentar crear su propio paraíso, o es lo
que yo digo ahora. Se crece tanto de forma corporal como mental, y luego se
decrece de ambas manera también, pero quizás y solo quizás la mente siga
creciendo, entonces… ¿miedo al crecer? A veces lo irónico es muy claro, como en
este momento. Se le tiene miedo a algo que es completamente natural y se desea
algo que es sobrenatural y solo porque nunca se experimentó, nunca se vivió, ya
que, en el caso contrario, estoy segura, desearían volver a lo natural.
¿Qué es la vida eterna para uno si nunca va a poder volverla a cambiar por sí
misma, solo la verá cambiar a su alrededor? Con esto me refiero, llegará un
momento en que todos, y absolutamente todos, se conozcan y nada cambiará, nada
será nuevo y todo se perderá, solo quedará el animal, hombre, cazador. Hobbes
dice, el hombre es un lobo para el hombre, sería la guerra de todos contra
todos… a menos qué, el leviatán nos retenga y evolucione a la par, si es que
continúa. Entonces… ¿miedo al crecer? Qué irónico resulta aquél miedo ¿verdad?
Es la ley de la vida, y es sana, es la que conforma un verdadero equilibrio.
Nacimiento, vida, muerte. Sería más lógico esperar a la muerte con los brazos
abiertos que temerle a la misma, algo que ya es normal y ya de tan normal que
es, no podemos luchar contra ella, pues claro, nosotros también somos los
causantes de ese miedo, los causantes de crear la ilusión de la vida eterna.
De todos modos, ya me fui de tema, la cuestión es… El nacimiento y la creación
comienzan en un punto, un mismo punto donde nace este blog. Por la creación, la
imaginación, y la viveza de muchas personas pero de una a la vez. Las palabras
nacen y se convierten en un texto, evolucionan y crecerán cada día más, porque
serán utilizadas tantas veces que algún día mi redacción mejorará mucho más, o
eso espero. Claro, también espero, que en algún momento de esta vida mueran.
Tan solo mueran mis palabras y mis escritos, es la ley, y ojalá algún día duren
más…
Doy comienzo a este blog con estos pequeños delirios, o pensamientos míos, o
reflexiones, o como quieras tomarlo, depositaré mis ideas, mis historias y
alguna que otra reflexión, no están obligados a leerlo. La lectura nunca es
obligatoria, pero debería conocerse el placer de ingresar a la misma, la
sabiduría que ésta puede brindar, y las puertas que puede abrir. Miles y miles
de nuevas puertas.
Espero que mis palabras sirvan, que puedan hacer, a veces reflexionar a
alguien, o bien, que puedan ayudar de forma inconsciente a alguna persona que
lo necesite, porque esa es la idea de la lectura, una mínima y sana auto-ayuda.
Solo… Hay que abrir las mentes y permitirles nuevos caminos y pasos".
"Se dice que cuando un niño/a
nace, un ángel cae del cielo, un milagro comienza y mayormente una alegría se
le añade al mundo. Es dar la primera respiración, pero sobre todo es el primer
sufrimiento, y el primer dolor. Una buena pregunta sería el por qué apenas
nacemos, sufrimos. Nos despojan del acogedor paraíso dentro del vientre de
nuestros dioses, de nuestros antepasados. De nuestras madres.Se dice que cuando
un niño/a nace, lo hace para luego intentar crear su propio paraíso, o es lo
que yo digo ahora. Se crece tanto de forma corporal como mental, y luego se
decrece de ambas manera también, pero quizás y solo quizás la mente siga
creciendo, entonces… ¿miedo al crecer? A veces lo irónico es muy claro, como en
este momento. Se le tiene miedo a algo que es completamente natural y se desea
algo que es sobrenatural y solo porque nunca se experimentó, nunca se vivió, ya
que, en el caso contrario, estoy segura, desearían volver a lo natural.
¿Qué es la vida eterna para uno si nunca va a poder volverla a cambiar por sí misma, solo la verá cambiar a su alrededor? Con esto me refiero, llegará un momento en que todos, y absolutamente todos, se conozcan y nada cambiará, nada será nuevo y todo se perderá, solo quedará el animal, hombre, cazador. Hobbes dice, el hombre es un lobo para el hombre, sería la guerra de todos contra todos… a menos qué, el leviatán nos retenga y evolucione a la par, si es que continúa. Entonces… ¿miedo al crecer? Qué irónico resulta aquél miedo ¿verdad? Es la ley de la vida, y es sana, es la que conforma un verdadero equilibrio. Nacimiento, vida, muerte. Sería más lógico esperar a la muerte con los brazos abiertos que temerle a la misma, algo que ya es normal y ya de tan normal que es, no podemos luchar contra ella, pues claro, nosotros también somos los causantes de ese miedo, los causantes de crear la ilusión de la vida eterna.
De todos modos, ya me fui de tema, la cuestión es… El nacimiento y la creación comienzan en un punto, un mismo punto donde nace este blog. Por la creación, la imaginación, y la viveza de muchas personas pero de una a la vez. Las palabras nacen y se convierten en un texto, evolucionan y crecerán cada día más, porque serán utilizadas tantas veces que algún día mi redacción mejorará mucho más, o eso espero. Claro, también espero, que en algún momento de esta vida mueran. Tan solo mueran mis palabras y mis escritos, es la ley, y ojalá algún día duren más…
Doy comienzo a este blog con estos pequeños delirios, o pensamientos míos, o reflexiones, o como quieras tomarlo, depositaré mis ideas, mis historias y alguna que otra reflexión, no están obligados a leerlo. La lectura nunca es obligatoria, pero debería conocerse el placer de ingresar a la misma, la sabiduría que ésta puede brindar, y las puertas que puede abrir. Miles y miles de nuevas puertas.
Espero que mis palabras sirvan, que puedan hacer, a veces reflexionar a alguien, o bien, que puedan ayudar de forma inconsciente a alguna persona que lo necesite, porque esa es la idea de la lectura, una mínima y sana auto-ayuda. Solo… Hay que abrir las mentes y permitirles nuevos caminos y pasos".
¿Qué es la vida eterna para uno si nunca va a poder volverla a cambiar por sí misma, solo la verá cambiar a su alrededor? Con esto me refiero, llegará un momento en que todos, y absolutamente todos, se conozcan y nada cambiará, nada será nuevo y todo se perderá, solo quedará el animal, hombre, cazador. Hobbes dice, el hombre es un lobo para el hombre, sería la guerra de todos contra todos… a menos qué, el leviatán nos retenga y evolucione a la par, si es que continúa. Entonces… ¿miedo al crecer? Qué irónico resulta aquél miedo ¿verdad? Es la ley de la vida, y es sana, es la que conforma un verdadero equilibrio. Nacimiento, vida, muerte. Sería más lógico esperar a la muerte con los brazos abiertos que temerle a la misma, algo que ya es normal y ya de tan normal que es, no podemos luchar contra ella, pues claro, nosotros también somos los causantes de ese miedo, los causantes de crear la ilusión de la vida eterna.
De todos modos, ya me fui de tema, la cuestión es… El nacimiento y la creación comienzan en un punto, un mismo punto donde nace este blog. Por la creación, la imaginación, y la viveza de muchas personas pero de una a la vez. Las palabras nacen y se convierten en un texto, evolucionan y crecerán cada día más, porque serán utilizadas tantas veces que algún día mi redacción mejorará mucho más, o eso espero. Claro, también espero, que en algún momento de esta vida mueran. Tan solo mueran mis palabras y mis escritos, es la ley, y ojalá algún día duren más…
Doy comienzo a este blog con estos pequeños delirios, o pensamientos míos, o reflexiones, o como quieras tomarlo, depositaré mis ideas, mis historias y alguna que otra reflexión, no están obligados a leerlo. La lectura nunca es obligatoria, pero debería conocerse el placer de ingresar a la misma, la sabiduría que ésta puede brindar, y las puertas que puede abrir. Miles y miles de nuevas puertas.
Espero que mis palabras sirvan, que puedan hacer, a veces reflexionar a alguien, o bien, que puedan ayudar de forma inconsciente a alguna persona que lo necesite, porque esa es la idea de la lectura, una mínima y sana auto-ayuda. Solo… Hay que abrir las mentes y permitirles nuevos caminos y pasos".
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