lunes, 12 de agosto de 2013

Próximo adiós.


Pensar cómo estás y mostrarte fuerte ante todo, duele; imaginar lo que debes sufrir por haber perdido toda vitalidad y juventud, duele aún más; saber que próximamente ella, la muerte, llegará a tocarte la puerta me causa temor; y saber que es algo inevitable... me causa resignación.
Quizás no veas mis lágrimas surcar mis ojos y bañar mis mejillas, pero ellas recorren mi interior y tocan mi corazón haciendo que el mismo se me encoja de dolor y miedo. Te vas a ir pronto y vas a dejar un vacío en tu camino. Quizás vos le hagas compañía a él o él a vos... y aunque yo no demuestre mucho, los llevaré siempre en el recuerdo y en mi corazón.

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