¿Qué hay que hacer para entender lo que está pasando? Lo horrible de todo esto que estamos viviendo... en éste siglo. ¿Qué nos pasó? ¿Qué perdimos? ¿Qué nos falta? ¿Es necesario imaginar sus últimos momentos? ¿Sus últimos pensamientos para entender que no podemos seguir así?
Sí, hablo de Micaela, una más como tantas otras... una más que se podría haber evitado.
Una más que iba caminando por la calle después de una fiesta, tranquila, pensando quizás en solo llegar a su casa, ponerse ropa cómoda y poder apoyar la cabeza en la almohada... solo dormir para al día siguiente seguir con su vida. Algo que, claro, nunca sucedió.
Quizás iba distraída, quizás no lo vio... quizás sí e intentó defenderse, pero no pudo... no llegó, no volvió nunca a su casa para acostarse, para ver a su familia, para seguir su vida... porque alguien se la arrebató. Porque un hijo de puta la vio y decidió que quería que ella fuera suya, que quería excitarse con su sufrimiento, con su dolor, con sus lágrimas y con su desesperación. Imaginen, o quizás no... mejor no... pero por un instante piensen en cómo sería ir tranquila planeando cosas para el día siguiente, y que de un instante a otro alguien decida por vos que no vas a tener un mañana. Que lo único que puedas hacer en ese preciso instante sea esperar un milagro, rezar quizás para seguir viva, o para que todo termine lo más pronto posible porque es insoportable, porque el dolor... es demasiado, porque te rompieron el alma en mil pedazos usándote, haciendo con tu cuerpo lo que se les da la gana, lastimándote. Sintiéndote culpable por haber pasado por esa calle en ese preciso momento y sola... porque quizás si no hubieses pasado por ahí, nada de eso hubiese pasado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario